The Seventh Sense Bitter

Cerca de Basilea, en Suiza, The Seventh Sense Bitter en Ettingen elabora bitters concebidos como herramienta de barra. Su fundador, Michael Schneider, pasó años tras el mostrador y afinó una obsesión: lo que da profundidad a un cóctel suele ser mínimo. No es estridencia, es precisión, lote a lote.

Cada fórmula es un condimento en gotas: concentrado, extraído con limpieza y diseñado para integrarse en la estructura del trago. Perfiles herbales, cítricos o de café buscan dosificación constante, aromática nítida y control artesanal desde la maceración hasta el embotellado.

En servicio actúan como director invisible: atan el dulzor, perfilan un highball y ayudan a definir clásicos de barra, del Old Fashioned al aperitivo moderno, hacia una línea más seca y nítida – sello suizo, eficacia elegante.

The Seventh Sense Bitter

Cerca de Basilea, en Suiza, The Seventh Sense Bitter en Ettingen elabora bitters concebidos como herramienta de barra. Su fundador, Michael Schneider, pasó años tras el mostrador y afinó una obsesión: lo que da profundidad a un cóctel suele ser mínimo. No es estridencia, es precisión, lote a lote.

Cada fórmula es un condimento en gotas: concentrado, extraído con limpieza y diseñado para integrarse en la estructura del trago. Perfiles herbales, cítricos o de café buscan dosificación constante, aromática nítida y control artesanal desde la maceración hasta el embotellado.

En servicio actúan como director invisible: atan el dulzor, perfilan un highball y ayudan a definir clásicos de barra, del Old Fashioned al aperitivo moderno, hacia una línea más seca y nítida – sello suizo, eficacia elegante.