Michele Chiarlo

Cuando las colinas del Monferrato se cubren de bruma, en Michele Chiarlo la Barbera se convierte en emblema del Piamonte. Desde 1956, la bodega de Calamandrana ha tejido un mosaico de viñedos y crus, buscando unir la lectura del terruño con una precisión muy actual.

Sobre margas calcáreas con vetas arenosas, viejas cepas y rendimientos bajos dan uvas con profundidad y pulso natural. La vendimia manual y la vinificación por parcela son rutina, no eslogan. Maceraciones largas, a veces con levaduras autóctonas, y una crianza en grandes toneles con madera medida aportan estructura sin tapar el carácter varietal.

Chiarlo entiende la Barbera como vino de cultura: tradición y futuro en el mismo gesto, con viticultura sostenible y proyectos que enlazan paisaje, arte y hospitalidad.

Michele Chiarlo

Cuando las colinas del Monferrato se cubren de bruma, en Michele Chiarlo la Barbera se convierte en emblema del Piamonte. Desde 1956, la bodega de Calamandrana ha tejido un mosaico de viñedos y crus, buscando unir la lectura del terruño con una precisión muy actual.

Sobre margas calcáreas con vetas arenosas, viejas cepas y rendimientos bajos dan uvas con profundidad y pulso natural. La vendimia manual y la vinificación por parcela son rutina, no eslogan. Maceraciones largas, a veces con levaduras autóctonas, y una crianza en grandes toneles con madera medida aportan estructura sin tapar el carácter varietal.

Chiarlo entiende la Barbera como vino de cultura: tradición y futuro en el mismo gesto, con viticultura sostenible y proyectos que enlazan paisaje, arte y hospitalidad.