Poggio di Sotto
A los pies del Monte Amiata, en la Toscana, Poggio di Sotto se esconde en Castelnuovo dell’Abate, una esquina silenciosa de Montalcino donde viejas cepas de sangiovese y noches más frescas aportan nervio y equilibrio.
En 1989 Piero Palmucci adquirió la finca; los viñedos —algunos plantados antes de los años setenta— forman un conjunto continuo alrededor de la bodega. Desde el inicio se apostó por viticultura orgánica, rendimientos bajos y un trabajo de parcelas casi artesanal. En colaboración con la Universidad de Florencia se identificaron distintos biotipos de sangiovese, afinando la selección y el sentido de origen.
En bodega manda la paciencia: vendimia manual, fermentaciones espontáneas, extracción suave y pocos trasiegos para no perder matiz. La crianza prolongada sobre lías finas y el paso por grandes toneles dibujan un Brunello de corte clásico, más de susurro que de estridencia, hecho para el tiempo.Poggio di Sotto
A los pies del Monte Amiata, en la Toscana, Poggio di Sotto se esconde en Castelnuovo dell’Abate, una esquina silenciosa de Montalcino donde viejas cepas de sangiovese y noches más frescas aportan nervio y equilibrio.
En 1989 Piero Palmucci adquirió la finca; los viñedos —algunos plantados antes de los años setenta— forman un conjunto continuo alrededor de la bodega. Desde el inicio se apostó por viticultura orgánica, rendimientos bajos y un trabajo de parcelas casi artesanal. En colaboración con la Universidad de Florencia se identificaron distintos biotipos de sangiovese, afinando la selección y el sentido de origen.
En bodega manda la paciencia: vendimia manual, fermentaciones espontáneas, extracción suave y pocos trasiegos para no perder matiz. La crianza prolongada sobre lías finas y el paso por grandes toneles dibujan un Brunello de corte clásico, más de susurro que de estridencia, hecho para el tiempo.