Yves Cuilleron

En el Côtes du Rhône del norte, entre Chavanay y Ampuis, Yves Cuilleron practica una auténtica “viticultura haute‑couture”: terraza a terraza, parcela a parcela, al servicio de Syrah, Viognier, Marsanne y Roussanne. El domaine familiar se remonta a 1920; Yves tomó el relevo en 1987, amplió viñedos y levantó una bodega moderna para vinificaciones a medida. En 1996 fue también uno de los impulsores de la recuperación de las laderas históricas de Seyssuel con Les Vins de Vienne.

Granito, gneis, esquistos micáceos y pizarra definen esta Norte del Ródano y exigen trabajo manual en pendientes. En bodega manda el detalle: lotes separados, fermentaciones ajustadas y crianzas moduladas—madera o recipientes neutros—para preservar tensión y lectura del lugar.

El resultado son vinos de trazo preciso y profundidad serena, que cuentan el Ródano por capas, sin exagerarlo.

Yves Cuilleron

En el Côtes du Rhône del norte, entre Chavanay y Ampuis, Yves Cuilleron practica una auténtica “viticultura haute‑couture”: terraza a terraza, parcela a parcela, al servicio de Syrah, Viognier, Marsanne y Roussanne. El domaine familiar se remonta a 1920; Yves tomó el relevo en 1987, amplió viñedos y levantó una bodega moderna para vinificaciones a medida. En 1996 fue también uno de los impulsores de la recuperación de las laderas históricas de Seyssuel con Les Vins de Vienne.

Granito, gneis, esquistos micáceos y pizarra definen esta Norte del Ródano y exigen trabajo manual en pendientes. En bodega manda el detalle: lotes separados, fermentaciones ajustadas y crianzas moduladas—madera o recipientes neutros—para preservar tensión y lectura del lugar.

El resultado son vinos de trazo preciso y profundidad serena, que cuentan el Ródano por capas, sin exagerarlo.