Fattoria Cerbaia

Entre Florencia y Siena, en las colinas de la Toscana, Fattoria Cerbaia se esconde como un refugio sereno de Chianti Classico. Con poco más de una docena de hectáreas de viñedo, el tamaño es deliberadamente humano, ideal para entender cada parcela como una firma propia.

Desde 2000, las viñas se han ido replantando y afinando por etapas para que el Sangiovese gane definición y profundidad. En el campo mandan la selección rigurosa y decisiones pacientes de madurez; en bodega, la vinificación busca nitidez, sin artificios. La crianza combina madera y recipientes más neutros según la cuvée, usando el tiempo para pulir la textura sin borrar el origen.

Así se perfila un Chianti Classico contemporáneo: luz mediterránea, noches de ladera y una elegancia persistente, fiel a la tradición pero con mirada hacia adelante.

Fattoria Cerbaia

Entre Florencia y Siena, en las colinas de la Toscana, Fattoria Cerbaia se esconde como un refugio sereno de Chianti Classico. Con poco más de una docena de hectáreas de viñedo, el tamaño es deliberadamente humano, ideal para entender cada parcela como una firma propia.

Desde 2000, las viñas se han ido replantando y afinando por etapas para que el Sangiovese gane definición y profundidad. En el campo mandan la selección rigurosa y decisiones pacientes de madurez; en bodega, la vinificación busca nitidez, sin artificios. La crianza combina madera y recipientes más neutros según la cuvée, usando el tiempo para pulir la textura sin borrar el origen.

Así se perfila un Chianti Classico contemporáneo: luz mediterránea, noches de ladera y una elegancia persistente, fiel a la tradición pero con mirada hacia adelante.